Voluntaria en una ONG peruana: Mi experiencia en Ann Sullivan

 Mi experiencia en Ann Sullivan

Si leíste los post anteriores sabrás que lo que le dio firmeza a mi decisión en cuanto a escoger la carrera que me gustaba, fue el voluntariado que hice en Ann Sullivan, así se llama la institución.

Cuando me estaba preparando en la pre San Marcos los encontré.


Desde que soy pequeña he tenido contacto con personas con habilidades diferentes. Gracias a mi tía. Ella tenía alumnos que iban a su casa cuando yo la iba a visitar, y en lo que podía le ayudaba.

Cuando recuerdo esos momentos me dan risa, porque le decía a mi mamá que me llevara a que me dieran terapia. Y no era nada parecido a eso. Me quedaba a un costadito de la mesa, haciendo los trabajos que me dejaba mi tía en un cuaderno, y de cuando en cuando, subía a ver que hacía con sus alumnos. Si tenía suerte, me quedaba y le ayudaba.

La primera vez que sentí que tenía una responsabilidad mayor, fue cuando a los 6 años, estaba en el mismo colegio y en el mismo grado que una de sus alumnas. Era un colegio “normal” y mi amiga era un poco mayor que yo a pesar de que estábamos en el mismo grado.

Mi tía me dijo: Si no entiende, le vuelves a repetir las cosas.

Esa era literal, mi única tarea, pero yo me la tomaba muy enserio.

Hasta que un día, una profesora me dijo que no le repitiera las palabras del dictado. Como era chiquita me asusté y ya no lo hice. Pero quedo en mi la semillita de lo bien que me sentía por haberla ayudado.

En fin, los años pasaron y cuando vi el lugar y su misión, quería ir. Pero en mi cabeza estaba que, si iba, en ese momento de mi vida, era un día más que no estudiaba, por lo tanto, una probabilidad menos de ingresar.

Pero la idea ya estaba en mi cabeza. Así que, me averigüé la ubicación y vi que no estaba muy lejos de ciudad universitaria.

Después de dar uno de los exámenes de la pre, le dije a mi papá si me podía llevar ahí. Aprovechando que estábamos en el carro.

Hizo una cara media extraña porque no entendía bien de que estaba hablándole. Sin embargo, tuve la suerte de que me llevó.

Nos perdimos un poco al inicio, pero cuando nos abrieron la puerta, mis ojos explotaron. Era un ambiente pacífico y con muy buena vibra.

No volví a ver ese lugar hasta, como expliqué en mis publicaciones anteriores, mi crisis existencial respecto a la carrera.

No lo recordaba, hasta que vi una publicación en Facebook.

Como ya me había quitado el peso de encima que era ingresar. Volví al lugar acompañada de mi buen amigo Percy. Ahora sí llené el formulario que pedían y demás cosas.

A la semana siguiente, me hicieron una entrevista que no me esperaba. Y como no me la esperaba y soy nerviosa, me comenzó a temblar la voz. Pensaba que no me iban a escoger.

Equivocadamente y a falta de voluntarios ese mes, logré entrar. Me apuntaron qué días y a qué hora debía estar ahí.

El primer día, toda emocionada, me confundí de carro y tuve que caminar más de lo planeado. Por suerte, entendieron.

No sabía cuál iba a ser mi primera tarea. Me imaginaba en los salones, ayudando a los encargados. Pero no, eso lo hacían los estudiantes que ya estaban en prácticas pre-profesionales. Yo ayudaba a la secretaria con el papeleo de las charlas que daban en el lugar.

Al inicio no me gustó mucho, y después siguió sin gustarme. Pero aprendí bastante. Tanto de la opinión de los participantes en las charlas, porque los toman muy en cuenta. Como de las personas que trabajan ahí. Es una familia muy unida, todos sin importar el “rango”. Todos son valiosos y te lo hacen recordar.

Fue una muy bonita experiencia, pero la mejor parte fue al final.

El último día, después de que la encargada principal que se llamaba Chantal, me hiciera la invitación a la clausura de julio, me ofreció la oportunidad de mi vida.

Era ir a un restaurante del lugar, donde podía ser ayudante del profesor encargado de una chica con síndrome de Down que debía adaptarse al lugar de trabajo.

Para ese entonces, aparte de la universidad y mi casa, no conocía muchos lugares. Pero ese día, tomé mi celular, prendí google maps, pregunté (mucho) y llegué.

Esa experiencia le dio más sentido a mi vida, son cosas únicas. Oportunidades y riesgos que me alegra haber tomado.

    Aquí dejo su página de fb:https://www.facebook.com/annsullivanperu

Y una entrevista a la fundadora: https://www.youtube.com/watch?v=vhqvKvifk2M









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